Cómo criar niños con una buena formación financiera

Con almuerzos empacados y cuadernos pulcros, los niños en todas partes están retornando al colegio para pulir sus habilidades en matemáticas, inglés y geografía. Sin embargo, una lección que ellos no recibirán en el aula es posiblemente una de las más importantes para su éxito en el futuro. ¿Qué tan inteligente y responsablemente manejan el dinero?. Ese es un curso que el sistema educativo deja a los padres, quienes no reciben ningún plan para impartir la lección.

 

“Los padres son muy buenos enseñándole a los niños buenos modales, cómo estar a salvo, cómo tender sus camas y cómo ser sabios en temas culturales”, dice Mary Hunt, experta en finanzas personales y autora del libro recientemente lanzado “Criando Niños Financieramente Confidentes”. “Pero con mucha frecuencia los padres desconocen lo que es más importante en la formación de sus hijos, que es prepararlos para ser financieramente astutos”.

 

Hunt dice que enseñar buenas habilidades en el manejo del dinero puede ser un punto ciego para los padres debido a que muchos de ellos sienten que ellos mismos son financieramente ineptos. “Los padres tienen esta noción porque sienten que al tener deudas y no estar ahorrando lo suficiente, ellos no tienen las bases para enseñarle a sus niños acerca del dinero”. Ellos están mal, dice Hunt. Enseñar habilidades financieras es como enseñar cualquier idioma.

 

A continuación les presentamos un breve resumen sobre consejos que Hunt provee tras hacer un análisis sobre el cómo hablar sobre dinero con los niños, el cómo hacer uso de las oportunidades de aprendizaje que se presentan todos los días, y el cómo proveer a los niños experiencia práctica que les permita aprender de primera mano sobre el tema.

 

1. ¿Cómo hablar sobre dinero?.-

¿Cuándo debes empezar a pensar sobre enseñarles habilidades con el dinero? “Tú empiezas en el momento en que conduces hacia tu casa desde el hospital,” dice Hunt. Los niños son más propensos a hacer lo que tú haces, que a hacer lo que tú dices, así que desde el principio es importante que moldees comportamientos financieros saludables y que hables calmada y frecuentemente sobre dinero.

 

La primera lección que los niños deben aprender es que el dinero tiene un valor, y que cuando lo gastas desaparece. Cuando los niños son jóvenes, Hunt sugiere que en el momento de hacer un pago siempre uses efectivo cuando estés con ellos, en vez de usar una tarjeta de crédito o débito. “El efectivo es muy visual, claro y poco confuso”, ella explica. “Las tarjetas de crédito envían un mensaje cruzado a los niños”. Pueden llevar a que ellos tengan dificultades para comprender el concepto del gasto y empiecen a creer que una tarjeta mágica les permitiría obtener todo lo que deseen.

 

Otra importante conversación debe darse respecto a lo que es la diferenciación entre lo que son las necesidades – gastos necesarios – y los deseos – cosas para diversión. Hunt cree que los padres deben reforzar, a través de sus palabras y acciones, la idea de que es importante no gastar más dinero del que tienes. Una buena forma de hacerlo es la de mantener las compras de artículos de diversión bajo vigilancia, evitando ceder ante todas las solicitudes de compra realizadas por sus hijos o por sus propios deseos. Sin embargo, Hunt está en contra de que al niño se le niegue una compra bajo la afirmación de que “No podemos comprarlo”, dado que para un niño eso puede significar que “somos pobres” y es factible que genere preocupaciones en él. A cambio, ella sugiere que la negativa se dé a través de frases como, “Nosotros elegimos no gastar nuestro dinero de esa forma”.

 

2. Reglas claras para la asignación de un presupuesto.-

Mientras la asignación de un presupuesto puede ser un tema controversial para muchos padres, Hunt cree que dar a los niños su propio dinero es una de las mejores formas que hay para que ellos aprendan cómo administrarlo. Ella sugiere que la edad en que se les debe empezar a asignar un presupuesto es la de los 6 años, y recomienda que se les dé un presupuesto semanal equivalente a Bs. 7 multiplicado por cada año que tenga el niño (Bs. 42 para un niño de 6 años, Bs. 105 para un niño de 15 años, etc.). De hecho Hunt sugiere que el presupuesto se asigne semanalmente a los niños pequeños, quincenalmente a los adolecentes, y mensualmente a los post adolecentes. De esta manera, ellos serán retados continuamente para que planificquen el gasto y hagan durar más tiempo su dinero.

 

Hunt dice que los padres necesitan dejarle en claro a sus hijos cuáles son las responsabilidades que ellos tienen. Explicarles que la casa, el carro, la comida y los servicios públicos son cosas por las que los padres tienen que pagar, y que de la misma manera los niños deben considerar la forma en que ejecutarán el presupuesto personal que se les ha asignado. También es importante explicarles cómo es que los padres esperan que ellos administren el dinero. Hunt recomienda la siguiente división presupuestaria: un 40% irá para el gasto; otro 40% hacia ahorros de corto plazo para poder comprar cosas como una bicicleta o un juguete; un 10% para ahorros de largo plazo para cosas como la universidad o un carro; y un 10% para caridad. Para los niños más jóvenes es útil poner a su disposición jarras con etiquetas que les facilite la separación del dinero. Una vez sean mayores, pueden proceder a abrirles cuentas bancarias que también reflejen la finalidad del dinero que se deposita en cada una de ellas.

 

Cuando los niños tienen su propio dinero, Hunt dice, “es importante que ellos tomen sus propias decisiones y vivan con las consecuencias que éstas traen.” Eso quiere decir que: Este es el dinero con el que ellos pueden hacer lo que quieran. Si ellos se gastan su presupuesto mensual en la primera semana del mes, que mal por ellos. En estos casos no les otorguen préstamos. La finalidad del presupuesto es la de enseñarles cómo ahorrar para las cosas que desean. Al experimentar personalmente las consecuencias negativas de una mala administración del dinero, ellos aprenderán a tomar decisiones más inteligentes en cuanto a este tema.

 

3. Principales oportunidades de enseñanza.-

Labores rutinarias poco placenteras pueden ser grandes oportunidades para mostrarle a sus hijos cómo administrar el dinero. Hunt recomienda involucrar a los niños en las compras del supermercado a manera de ayudarlos a comprender lo que es la planificación del gasto, la búsqueda del ahorro y del mejor valor de las cosas. Llévalos a la tienda y déjalos sostener la lista para demostrarles el concepto del propósito de las compras a efectuarse. Señálales las distintas estructuras de precios y marcas de los productos. Pregúntales: ¿Nos genera más valor el adquirir 28 gramos por Bs. 28, o 56 gramos por Bs. 42? Ellos entenderán el valor de las cosas y además tendrán la oportunidad de poner en práctica sus habilidades matemáticas. No obstante, Hunt advierte que no es conveniente sobre exponer a los niños a las experiencias de compras, ya que esto puede incentivarlos hacia el consumismo y el impulso por gastar dinero.

 

El banco puede ser otra buena experiencia de campo. Aún cuando la banca actual te permite hacer todo por internet, Hunt dice que es importante llevar a los niños a una sucursal física para mostrarles cómo funciona el sistema. Déjenlos ver cómo es que se hace un depósito, o siéntense junto a un administrador de la sucursal para incentivar a sus hijos para que hagan preguntas. Hunt dice que a los 10 años ya es un buen momento para ayudarlos a abrir sus propias cuentas de ahorro y enseñarles el concepto de las tasas de interés, así como permitirles administrar y hacer seguimiento del desarrollo de su cuenta por internet. Una vez ellos sean lo suficientemente viejos como para conseguir un trabajo, necesitarán tener una cuenta corriente  y una tarjeta de débito propia.

 

Muchas otras oportunidades de enseñanza se presentarán por sí mismas en forma natural. A manera de enseñar las mecánicas del crédito, ábrele a tu hijo una tarjeta de crédito y enséñale todo lo que significa tener un retraso en el pago de un crédito, lo que es un balance, y lo que es el pago de intereses. Utiliza su primer sueldo para explicarle sobre las cargas impositivas que recaen en el trabajador, así como el concepto de lo que es un arriendo de un apartamento o una casa para vivir. “Enséñale siempre a tus hijos conceptos nuevos y más complicados a medida que vayan creciendo; ellos los entenderán,” dice Hunt.

 

“Como padres, nuestro trabajo es el de darles a ellos las raíces y las alas que les permitirán sobrevivir y salir adelante en el mundo real.”

GOUDREAU, Jenna. 09 de Abril de 2012. How To Raise Financially Savvy Kids. FORBES. Recuperado y traducido de  https://www.forbes.com/sites/jennagoudreau/2012/09/04/how-to-raise-financially-savvy-kids-teach-money-skills/#4991f1727eb6​

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